Llevo casi 20 años metido en bodas y te lo digo claro: una cobertura de boda en Alicante no va de “posar perfecto”, va de contar lo que pasa de verdad. Del caos bonito de los preparativos a los bailes locos de la noche. Yo disparo, tú vives. Fácil.

Cobertura de boda en Alicante: nervios y sonrisas antes del sí quiero
Los preparativos son ese momento en el que todo el mundo corre, falta una horquilla, se cae el pendiente ‘que tu dinerito te ha costao’, y el cava hace su entrada triunfal. A mí me encantan porque salen risas reales y miradas cómplices. Yo me muevo en silencio y lo pillo todo sin convertir la casa en un plató, pero si la situación se presta montamos un editorial.

Reportaje de boda en Alicante – la magia de la ceremonia
Aquí pasa todo: la primera mirada, los anillos, el “sí”, el beso y la lágrima que se escapa en la fila tres. Yo no interrumpo, no mando parar, me muevo sin ser visto. Documental puro: emoción, gestos, manos apretadas y esa respiración profunda justo antes de caminar al altar.

Diez minutos solo para vosotros (sin poses raras)
No os robo la tarde. Diez minutos, cero posturas imposibles, cero “ahora mirad el arbusto”. Os dejo ser, pero sí, os doy dos pistas, manejo con coherencia y luego dejo que pase. Resultado: fotos honestas, con vosotros dos siendo vosotros dos. Así de simple.

Risas, brindis y fotos entre amigos
El cóctel es mi parque de atracciones: anécdotas, brindis, primeras confesiones y el tío que me pide que le ponga pelo con photoshop. Me mezclo sin molestar y saco oro de las conversaciones. Spoiler: las fotos que más veréis con el tiempo suelen salir aquí.

Palabras que emocionan, recuerdos que quedan
Un buen discurso te hace reír y te desarma en la misma frase. Yo me fijo en las reacciones: esa risa con lágrima, el abrazo fuerte, la mirada de “gracias por estar”, la cara de «cómo te atreves». Cuento lo que se dice y, sobre todo, lo que se siente.

De la emoción al desenfreno en la pista
Empieza el primer baile y de ahí para arriba. Yo no me pierdo nada: ramo, brindis, coreografías improvisadas y ese invitado que baila como si mañana no existiera. Luces, movimiento y fotos que huelen a noche de fiesta.

Fiesta a lo grande: yo no me pierdo nada
Mi cobertura termina en alto: primeras copas, primeras canciones gritadas, primeros bailes con zapato en mano. Si pasa, lo tengo. Si no pasa, te hago reír igual con lo que sí pasó. Abandono el barco en cuanto no hay nuevos reportes, es decir, mismos invitados sujetando otras copas, novios dispersos…
Cobertura de boda en Alicante: cómo trabajamos juntos
Yo pongo calma y ojo, vosotros ponéis la historia. Trabajo en discreto, guío lo justo y me dejo la piel para que el reportaje de boda en Alicante sea honesto, potente y muy vuestro.
¿Quieres ver bodas reales de principio a fin? Pásate por mis Reportajes de Boda. Y si te apetece saber qué dicen otras parejas de mí, aquí tienes mis reseñas en Google. Cuando quieras, hablamos y montamos la tuya.